Nuestra Sidra

En Sidra Exner creemos que nada pasa por casualidad. Todo lo que hacemos y elegimos en esta vida es un reflejo de nuestras decisiones. Nuestros actos tienen una causa que nos lleva a donde queremos estar, con quién queremos estar y de la forma en la que nos sentimos mejor. Por eso, los amigos que tenemos no son relativos: son amigos verdaderos. Un bar no es «relativamente» bueno; es bueno porque nos hace sentir cómodos. Y cualquier serie puede ser relativamente buena, pero la que nos emociona es buena de verdad, sin matices. Y es que no se puede amar de forma relativa, ni se puede reír a carcajadas solo a medias.

Hay que ponerle intención a lo que hacemos para lograr que sea como es. No creamos una sidra única de forma casual; es un acto premeditado. Por eso, no es casualidad que nuestras manzanas hayan sido seleccionadas entre las mejores, ni que nuestras instalaciones hayan sido diseñadas para ofrecerte la máxima calidad. Todo ello para brindarte una mezcla del producto más natural y la tradición más artesana.

Así, no creamos esta sidra para que la elijas «relativamente», sino con actitud, con causa. Y es que lo artesanal no es relativo.

En estas cifras no hay nada relativo: 100% zumo, 100% manzana de sidra. No procede de concentrado y no contiene gluten. Además, es una sidra envolvente, seca y equilibrada, con burbujas muy finas. En nariz se descubren intensos aromas donde predominan los herbáceos y recuerdos balsámicos. En boca es muy ligera, con un equilibrio perfecto entre el dulzor y la acidez de la manzana.

Todo esto no tiene nada de relativo. Es ideal para beber en copa o mezclada en coctelería. Perfecta como aperitivo, pero también para acompañar comidas, ya que marida de forma excelente con platos salados, mariscos y quesos.

“Hay que ponerle intención

a lo que hacemos

para hacerlo como lo hacemos”

Celebra la vida, disfruta de lo natural.